El pintor

 

Mi trabajo se desarrolla principalmente en pintura al óleo y dibujo, aunque el proceso previo no se limita a una única técnica. Cada obra parte de una fase de investigación visual en la que conviven bocetos, imágenes de referencia, estudios de color y pruebas materiales.

El dibujo cumple una función estructural más que preparatoria. No es un paso previo que desaparece, sino un elemento que permanece y condiciona la construcción de la imagen final.

La práctica se organiza en series abiertas. Cada serie establece un campo de investigación específico y se desarrolla sin una duración o un resultado prefijados. Algunas obras se cierran; otras permanecen como estados intermedios dentro de un proceso más amplio.

El uso de herramientas basadas en IA se incorpora como una extensión del proceso de investigación visual, no como un sustituto de la práctica pictórica o del dibujo. Estas herramientas permiten generar variaciones, tensiones y desplazamientos de la imagen que funcionan como estímulos para la reflexión y el desarrollo posterior del trabajo manual.

El interés no está en la herramienta en sí, sino en cómo altera la forma de concebir y desarrollar la obra. En ese tránsito entre lo generado, lo interpretado y lo pintado se abre un espacio de experimentación que amplía el campo de la pintura sin abandonar su núcleo material.